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La prevención
del tabaquismo en España se encuentra relegada, según se
afirma desde el Comité Nacional contra este hábito
España se
encuentra "a la cola" en lo relativo a la aplicación de
políticas de control y prevención del tabaquismo, según
afirmó el presidente del Comité Nacional de Pre vención
del Tabaquismo, Joan Ramón Villalbí. Concretamente se
refirió a la modificación de la fiscalidad, la regulación de
la publicidad, la protección de los niños, la existencia de
espacios sin humo, así como a las ayudas para dejar de
fumar.
Villalbí
compareció en rueda de prensa en el marco de la celebración
del III Congreso Nacional sobre Prevención y Tratamiento del
tabaquismo, que se desarrolla en Zaragoza, junto a la
representante de la OMS, Carmen Audera, y la directora del
Centro de Estudios sobre Promoción de la Salud, Teresa
Salvador.
Desde la
perspectiva de la fiscalidad, Villalbí resumió la situación
de España con un dato: mientras que en Francia la marca de
tabaco más barata cuesta 4,60 euros, en España su precio
asciende a sólo 1,95 euros.
A este
respecto, comentó que existen estudios que demuestran que si
el precio del tabaco sube un 10 por ciento su consumo baja
en un 4 por ciento, por lo que afirmó que "en España
interesaría un aumento fiscal porque vería su reflejo en el
consumo". Además, precisó que "si subiera el impuesto lineal
sobre el tabaco el precio de la cajetilla más barata pasaría
de 1,95 euros a 3,25 euros".
La publicidad
es otra de las cuestiones en que se debería incidir, según
apuntan desde el Comité Nacional de Prevención del
Tabaquismo, ya que se trata de una medida "eficaz" para
reducir el consumo del tabaco. En Francia, la legislación en
materia de publicidad aplicada ha provocado en diez años una
disminución del 14 por ciento de la prevalencia del
tabaquismo, aunque esta medida ha ido acompañada de otras.
Captar a los
jóvenes
Salvador
indicó que en estos momentos la publicidad de las compañías
tabaqueras va dirigida a captar a sectores de jóvenes y
adolescentes, a través del patrocinio de espectáculos como
"conciertos, concursos, pruebas de motociclismo y
automovilismo", entre otras.
Y es que, en
estos momentos la edad media de inicio al co nsumo
del tabaco son los 16 años y se limita sólo al 5 por ciento
los que se suman a su consumo a partir de los 18 años. Por
tanto, Villalbí subrayó que la estrategia es "reclutar a los
chavales porque saben que son consumidores potenciales en
los próximos 20 ó 30 años".
Sin embargo,
Audera dijo que la situación es todavía más preocupante en
los países en vías de desarrollo, puesto que es donde "la
epidemia comienza a aumentar". Así, ejemplificó que en
Bangladesh el 17 por ciento del presupuesto familiar va
destinado al tabaco, lo que provoca asimismo un "fomento de
la pobreza".
En este
sentido, apostilló que "los más perjudicados en un plazo de
20 a 30 años van a ser los países en vías de desarrollo", ya
que su consumo está comenzando a aumentar allí.
Por el
contrario, en España se está percibiendo una "disminución
discreta", pero sólo entre los varones, ya que el consumo de
tabaco entre mujeres está aumentando. En concreto, el 25 por
ciento de los varones jóvenes fuman, mientras que el
porcentaje se eleva al 35,8 por ciento en el caso de las
mujeres jóvenes.
Desde
una
óptica más general, el 30 por ciento de los españoles
mayores de 15 años reconocen ser fumadores diarios, a los
que se añade un 2 por ciento de fumadores ocasionales.
Además, de la
modificación de la fiscalidad y de la regulación de la
publicidad, desde el Comité Nacional de Prevención del
Tabaquismo se apuesta por la protección de los niños al
tabaco, por la extensión de los espacios sin humo y ofrecer
más ayudas para los fumadores que quieran dejarlo.
En este
sentido, Villalbí incidió en la necesidad de potenciar la
extensión de espacios sin humo, aunque reconoció que en los
últimos años se ha progresado de forma importante. También
aludió a las ayudas para los que quieren dejar de fumar,
algo que sólo se aplica en la Comunidad foral de Navarra,
apuntó. |